Cuando un niño tiene fiebre, no quiere comer, duerme mal o presenta un síntoma que preocupa a sus padres, una de las mayores dificultades no siempre es encontrar información, sino saber qué información merece confianza. En ese contexto se entiende el impacto de Lucía Galán, conocida por su proyecto Lucía, mi pediatra. Su trayectoria combina medicina, divulgación, escritura y experiencia personal como madre.
Lucía Galán Bertrand nació en Oviedo en 1978 y es pediatra, escritora y divulgadora especializada en infancia y adolescencia. Después de trabajar durante más de quince años en hospitales de la provincia de Alicante, desarrolló un proyecto propio de divulgación que terminó convirtiéndose en una referencia para muchas familias.
Pero su historia no se explica solamente por sus libros o por su presencia pública. Hay una experiencia personal que ayuda a comprender por qué eligió la pediatría y por qué su manera de comunicar la salud infantil pone tanto énfasis en acompañar a las familias.
¿Quién es Lucía Galán?
Lucía Galán Bertrand es una médica pediatra española especializada en la atención y divulgación sobre salud infantil y adolescente. También es escritora y fundadora y directora de Centro Creciendo, un centro médico con presencia en Alicante y Madrid.
Su recorrido profesional tiene una característica especialmente interesante: no se limitó a ejercer la medicina dentro de una consulta. Convirtió parte de los conocimientos que acumulaba atendiendo a niños y familias en contenidos comprensibles para el público general.
Esto es importante porque la información médica puede ser difícil de interpretar cuando una familia está preocupada. Un término técnico puede generar más ansiedad que tranquilidad. El trabajo divulgativo de Galán busca precisamente traducir conceptos médicos a situaciones cotidianas.
Actualmente, su trayectoria reúne tres facetas:
- Pediatra con décadas de experiencia profesional.
- Escritora de libros dirigidos a padres, madres y niños.
- Divulgadora de salud infantil y adolescencia.
Además, ha recibido reconocimientos por su labor de divulgación y ha participado en iniciativas relacionadas con la infancia y UNICEF.
¿Por qué decidió ser pediatra?
Una de las partes más personales de la historia de Lucía Galán se remonta a su infancia.
Según explica ella misma, cuando tenía cinco años sufrió una enfermedad grave y, después de salir del hospital, decidió que quería convertirse en médica de niños para evitar que otros niños pasaran por una experiencia semejante.
No se trata simplemente de una anécdota biográfica. Ayuda a entender el enfoque que posteriormente desarrolló en su profesión.
Para un pediatra, atender a un niño significa atender también a su familia. Los padres suelen llegar a la consulta con preguntas, miedo y, en ocasiones, sentimientos de culpa. La experiencia de Galán le permitió desarrollar una comunicación especialmente centrada en esa realidad.
Su elección profesional empezó, por tanto, mucho antes de la universidad.
Formación y experiencia profesional
Lucía Galán estudió Medicina y posteriormente se especializó en Pediatría. Durante más de quince años trabajó en diferentes hospitales de la provincia de Alicante, realizando actividades que incluían guardias, hospitalización, atención de partos y consultas pediátricas.
Esta experiencia hospitalaria es una parte fundamental de su perfil.
Existe una diferencia importante entre conocer la teoría médica y enfrentarse diariamente a situaciones reales. En un hospital, un pediatra puede encontrarse con problemas muy distintos: desde consultas habituales hasta situaciones que requieren decisiones rápidas.
Después de esa etapa decidió crear Centro Creciendo, proyecto del que es socia fundadora y directora.
La experiencia que cambió su manera de entender la maternidad
Otro elemento que aparece con frecuencia en su historia es la maternidad.
Galán ha explicado que convertirse en madre modificó su manera de experimentar la pediatría. Incluso teniendo formación médica, descubrió que vivir personalmente el embarazo, el parto y el posparto podía generar emociones y dudas diferentes a las que se observan desde una consulta.
Este punto ofrece una perspectiva poco habitual.
Ser pediatra no significa estar libre de las inseguridades propias de la crianza. Conocer medicina ayuda, pero no elimina automáticamente el cansancio, el miedo o la incertidumbre que pueden aparecer al cuidar de un hijo.
Esa doble perspectiva —médica y familiar— se convirtió posteriormente en una de las características de su divulgación.
Lucía, mi pediatra: cómo nació su proyecto de divulgación
El proyecto que hizo conocida a Lucía Galán nació inicialmente con una intención bastante práctica: trasladar por escrito parte de los consejos que ofrecía a las familias durante su trabajo como pediatra.
Lo que comenzó como un espacio de divulgación fue creciendo hasta convertirse en una plataforma con una comunidad muy amplia.
La clave de su éxito no está únicamente en hablar de medicina. Está en hablar de problemas médicos desde la perspectiva de una familia que necesita tomar una decisión.
Por ejemplo, un padre no suele buscar una explicación académica sobre la fiebre. Normalmente quiere saber:
- Qué puede significar.
- Qué puede hacer en casa.
- Qué señales debería vigilar.
- Cuándo necesita consultar con un profesional.
- Qué cosas no debería hacer.
Ese cambio de enfoque hace que la divulgación sanitaria sea más útil.
Sus libros y principales temas
Lucía Galán ha desarrollado una extensa bibliografía destinada tanto a adultos como a niños. Entre sus obras aparecen títulos relacionados con crianza, salud infantil, maternidad, educación emocional y adolescencia.
Uno de los trabajos más conocidos es El gran libro de Lucía, mi pediatra, concebido como una guía amplia sobre la salud infantil desde el nacimiento hasta la adolescencia.
La edición del quinto aniversario, publicada en 2026, incorpora contenido adicional y aborda cuestiones que van desde el sueño y la alimentación hasta enfermedades frecuentes, urgencias, tecnología, sexualidad y salud mental.
También ha publicado obras como:
- Lo mejor de nuestras vidas.
- Eres una madre maravillosa.
- La vida va de esto.
- El viaje de tu vida.
- Los virus no entran por los pies.
- Adolescencia.
Su producción también incluye numerosos cuentos infantiles pensados para explicar cuestiones relacionadas con la salud física y emocional utilizando un lenguaje adaptado a los niños.
¿Qué aporta su enfoque sobre la crianza?
Una de las aportaciones más interesantes de Lucía Galán es que no presenta la crianza como una lista perfecta de instrucciones.
La realidad es mucho más complicada.
Un niño puede dormir mal durante una temporada. Otro puede rechazar ciertos alimentos. Un adolescente puede cambiar su comportamiento de forma repentina. Los padres pueden tener dudas incluso después de haber leído mucho.
La experiencia práctica indica que una buena orientación sanitaria debe considerar el contexto, no únicamente el síntoma.
Por eso, cuando se utiliza información divulgativa sobre salud infantil, conviene hacerse tres preguntas:
- ¿La información procede de una profesional cualificada?
- ¿Explica cuándo una situación requiere atención médica?
- ¿Evita convertir una experiencia concreta en una regla universal?
Este último punto es especialmente importante en internet.
Adolescencia: una nueva etapa en su trabajo
La adolescencia ocupa actualmente un espacio importante en el trabajo de Galán.
Su libro Adolescencia, publicado en septiembre de 2026, aborda los cambios físicos, emocionales, cerebrales y sociales propios de esta etapa.
Aquí aparece uno de los enfoques más útiles de su trabajo: el adolescente no debe entenderse únicamente como un niño que se está haciendo mayor.
La adolescencia implica transformaciones profundas. Cambian las relaciones familiares, la identidad, la autonomía, la manera de relacionarse con los demás y la percepción del propio cuerpo.
Para los padres, esto puede resultar desconcertante.
Una estrategia más útil que intentar controlar cada comportamiento consiste en mantener abiertas las vías de comunicación y saber distinguir entre cambios propios de la edad y señales que merecen una valoración profesional.
Tres aspectos poco conocidos de su trayectoria
1. Su interés por la pediatría nació de una experiencia personal
Su elección profesional no comenzó como una decisión académica convencional. La experiencia de una enfermedad grave durante su infancia tuvo un papel decisivo en su deseo de convertirse en médica de niños.
2. La maternidad modificó su mirada profesional
Su experiencia como madre no sustituyó su conocimiento médico, pero añadió otra perspectiva: la de quien vive directamente las dudas y emociones que acompañan a la crianza. Centro Creciendo la presenta actualmente como madre de dos hijos adolescentes.
3. Su divulgación ha evolucionado junto con las necesidades de las familias
Su trabajo comenzó alrededor de cuestiones de pediatría y crianza, pero con el tiempo se ha ampliado hacia temas como adolescencia, salud mental, tecnología, educación emocional y relaciones familiares. Su producción editorial reciente refleja claramente esa evolución.
¿Qué hace actualmente Lucía Galán?
En la actualidad, Lucía Galán continúa combinando diferentes actividades profesionales.
Su trabajo incluye la dirección de Centro Creciendo, la divulgación sanitaria, la escritura y la participación en actividades relacionadas con la infancia. También mantiene una importante actividad editorial.
En 2026, su actividad editorial incluye nuevas publicaciones infantiles y una obra dedicada específicamente a la adolescencia.
Esto demuestra que su proyecto no se ha quedado limitado a la etapa de los bebés y niños pequeños.
Su contenido ha ido acompañando a las familias a medida que las necesidades cambian: primero embarazo y primeros años, después infancia y finalmente adolescencia.
¿Cuántos hijos tiene Lucía Galán?
Lucía Galán es madre de dos hijos adolescentes. Ella misma ha señalado que sus hijos son una fuente importante de aprendizaje y una parte fundamental de su experiencia personal.
Este aspecto resulta relevante porque muchos de sus contenidos combinan precisamente sus dos perspectivas: la experiencia profesional de una pediatra y las vivencias de una madre.
Aun así, es importante diferenciar la experiencia personal de una recomendación médica. Una situación vivida en una familia concreta no significa que vaya a repetirse exactamente de la misma manera en otra.
Premios y reconocimiento profesional
El trabajo de Lucía Galán ha recibido diversos reconocimientos.
Entre ellos destaca el reconocimiento como Mejor Divulgadora por parte de la Organización Médica Colegial de España. También ha aparecido en diferentes listas y reconocimientos relacionados con la medicina, la divulgación y la influencia en salud.
Su relevancia también se refleja en el alcance de su proyecto. La editorial Planeta señala que cuenta con más de un millón y medio de seguidores en sus redes sociales y que sus publicaciones han alcanzado numerosas ediciones.
Más allá de las cifras, el dato importante es que consiguió convertir un conocimiento especializado en un lenguaje que muchas familias pueden comprender.
Errores frecuentes al buscar consejos de pediatría en internet
El caso de Lucía Galán también permite extraer una lección útil para cualquier padre o madre.
Buscar información sanitaria en internet puede ayudar, pero también puede aumentar la confusión.
Algunos errores frecuentes son:
- Diagnosticar a un niño únicamente a partir de una búsqueda.
- Comparar un síntoma con experiencias de otros niños.
- Dar medicamentos sin orientación profesional.
- Ignorar la edad del niño al interpretar una recomendación.
- Esperar demasiado cuando aparecen señales de alarma.
- Pensar que un consejo general sustituye una consulta médica.
La divulgación sanitaria funciona mejor como herramienta para comprender y formular mejores preguntas, no como sustituto automático de una valoración médica.
FAQ
¿Quién es Lucía Galán?
Lucía Galán Bertrand es una pediatra, escritora y divulgadora española nacida en Oviedo en 1978. Es conocida principalmente por su proyecto Lucía, mi pediatra y por sus publicaciones sobre salud infantil, crianza y adolescencia. También es fundadora y directora de Centro Creciendo.
¿Por qué Lucía Galán decidió ser pediatra?
Según cuenta en su propia biografía profesional, sufrió una enfermedad grave cuando tenía cinco años. Después de recuperarse, decidió que quería ser médica de niños para ayudar a otros menores a no pasar por una experiencia similar. Esa vivencia terminó influyendo profundamente en su elección profesional.
¿Cuántos hijos tiene Lucía Galán?
Lucía Galán tiene dos hijos, actualmente adolescentes. Su experiencia como madre ha influido también en su manera de abordar la crianza y la comunicación con las familias.
¿Qué libros ha escrito Lucía Galán?
Ha escrito numerosos libros para padres y niños. Entre sus obras destacan El gran libro de Lucía, mi pediatra, Lo mejor de nuestras vidas, Eres una madre maravillosa, La vida va de esto, Los virus no entran por los pies y Adolescencia, además de diferentes colecciones de cuentos infantiles.
¿Qué hace actualmente Lucía Galán?
Actualmente combina su actividad como pediatra con la dirección de Centro Creciendo, la divulgación y la escritura. Su trabajo reciente presta especial atención a la salud infantil, la crianza y los cambios físicos y emocionales de la adolescencia.
¿Por qué es conocida como “Lucía, mi pediatra”?
“Lucía, mi pediatra” es el nombre con el que desarrolló su proyecto de divulgación. La iniciativa nació para compartir con las familias explicaciones y consejos relacionados con la salud infantil y posteriormente se convirtió en una plataforma editorial y divulgativa de gran alcance.
Conclusión
La trayectoria de Lucía Galán resulta interesante porque combina tres experiencias que normalmente aparecen separadas: la medicina, la maternidad y la divulgación.
Su historia comenzó con una experiencia médica durante la infancia, continuó con una larga carrera como pediatra y terminó ampliándose hacia libros, educación sanitaria y comunicación con millones de familias.
Su principal valor como divulgadora no está únicamente en explicar enfermedades o síntomas. Está en intentar responder a la pregunta que realmente preocupa a una familia: qué significa lo que está pasando y qué debería hacer a continuación.
Y esa diferencia es importante. La buena divulgación médica no pretende reemplazar al pediatra; ayuda a los padres a comprender mejor, a reducir confusiones y a reconocer cuándo necesitan pedir ayuda profesional.




